¿Cómo se clasifican?


Debido a sus condiciones biofísicas y a la posibilidad de aprovechamiento comercial sustentable, las Áreas Protegidas (AP) se clasifican en seis categorías:

Reserva de la Biosfera Ría Celestún, YUC.


Reservas de la Biosfera


Son áreas representativas de uno o más ecosistemas no alterados por la acción del ser humano o que requieran ser preservados, en la cuales habitan especies -de flora y fauna- de la biodiversidad nacional, incluyendo a las consideradas endémicas, amenazadas o en peligro de extinción.

Parque Nacional Bahía de Loreto, BCS.




Parques Nacionales


Áreas con uno o más ecosistemas que signifiquen por su belleza escénica, valor científico, histórico, educativo, de recreo, por la existencia de flora y fauna, por su aptitud para el desarrollo del turismo o por razones análogas de interés general.




Área de Protección de Recursos Naturales Valle de Bravo, EDO, MÉX.




Áreas de Protección de Recursos Naturales


Son áreas destinadas a la preservación y protección del suelo, las cuencas hidrográficas, las aguas y, en general, los recursos naturales localizados en terrenos forestales de aptitud preferentemente forestal.




Área de protección de Flora y Fauna Laguna de Términos, CAMP.


Áreas de protección de Flora y Fauna


Son áreas establecidas de conformidad con las disposiciones generales de la LGEEPA y otras leyes aplicables en lugares que contienen los hábitats de cuya preservación dependen la existencia, transformación y desarrollo de especies de flora y fauna silvestres.




Monumento Natural Bonampak, CHIA.


Monumentos Naturales


Áreas que contienen uno o varios elementos naturales que, por su carácter único, valor estético histórico o científico, se resuelve incorporar a un régimen de protección absoluta. No tienen variedad de ecosistemas ni la superficie necesaria para ser incluidos en otras categorías de manejo.




Santuario Playa de Rancho Nuevo, TAM.


Santuarios


Áreas establecidas en zonas categorizadas por una considerable riqueza de flora o fauna o por la presencia de especies, subespecies o hábitats de distribución restringida. Abarcan cañadas, vegas, relictos, grutas, cavernas, cenotes, caletas u otras unidades topográficas o geográficas que requieran ser preservadas o protegidas.