Visita a mi abuela.

El otro día fui a visitar a mi abuela, ella es cariñosa y tiene una excelente memoria por esa razón se sabe un montón de anécdotas de la familia con todo y datos o años que tenían las personas involucradas.

Esa vez mi abue estaba limpiando su closet, su armario es un lugar muy curioso ya que guarda un montón de chucherías como regalos que no uso, juguetes de cuando mis tíos eran bebés y cosas que no tira “por si tiene que usarlas” y sacó una bolsa de plástico transparente pesada llena de fotos y cartas.

Resulta que los tíos eran alemanes y antes cuando todos eran jóvenes se escribían cartas. Observé que había muchas cartas muy viejas con el papel amarillo y la letra cursiva a mano alzada además de que olían a viejo y había mucho polvo.

Vi varias fotos igual o más viejas que las cartas, estaba la imagen casi gris y pareciera que las fotos estuvieron expuestas al sol por mucho tiempo, atrás estaban escritas lo que creemos que eran los nombres de las personas en la foto pero no entendíamos porque estaba en alemán.

Le pregunté a mi abuela sobre quienes eran esas personas y me respondió que no sabía, muchas de esas personas ya se habían muerto, muchas de las cartas las había escrito su abuela pero que debido a que la generación viva ya no los ubicaba no sabíamos quiénes eran.

Una de las fotos era una foto grupal y se nota que el fondo era una pared hecha de mármoles travertinos aunque se podían ver claras las fotos no conocíamos su identidad y en cierta forma me pareció triste.

Traté de leer las cartas recordando mis conocimientos de un curso de alemán básico que tomé en una escuela de idiomas hace mucho tiempo pero al parecer no fue suficiente sumado a que en algunas ocasiones partes de los párrafos tenían desvanecidas la tinta y hacía muy difícil tratar de ver la frase completa.

De todas formas esas cartas tendrían más de veinte años y no iba a servir de mucho saber quiénes eran si no estaba alguien para contarnos su historia. Mi abuelita me comentó que estaba muy contenta de poder conocer a sus nietos porque ella no pudo conocer a su abuelo, solo lo había visto en fotos y se habían perdido muchas anécdotas de él.

Después sacó otro álbum de fotos color rojo, estas eran claramente más actuales, fotos a color con mi mamá de bebé o retratos de ella cuando era pequeña en lo que parecía un estudio de fotografía personal.

Reflexioné un momento sobre como ya no conocíamos a la gente de las fotos o de como en algún momento no nos van a recordar así que le propuse a mi abuelita que en ese momento nos tomáramos fotos para que yo las pudiera conservar aunque en el futuro haya una generación que ni siquiera sepa nuestro nombre.

A mi abuelita le gustaba tomarse fotos pero al verme tan emocionada accedió y sonreía en todas porque decía que le daba mucho gusto que yo hubiera ido a visitarla ese día.

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FUENTES: YouTube, Mármoles Arca , El Universal

 

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